martes, 21 de enero de 2014

Oraciones para LA UNIDAD DE LOS CRISTIANOS.

Blog de Tío Paco-Franjaoli-Franja

SEMANA DE ORACIÓN 
POR 
LA UNIDAD DE LOS CRISTIANOS
DEL 18 AL 25 DE ENERO. 
Un solo Señor, una sola Fe, un solo Bautismo



Blog Católico de Javier Olivares-Baiona


Los textos bíblicos propuestos y los comentarios para el octavario tienen como propósito estimular una reflexión prolongada sobre la invitación a reunirnos en su nombre, que Jesús ha dirigido a sus discípulos.

Textos bíblicos y oraciones 

para el Octavario


DÍA PRIMERO
Unidos por la presencia de Cristo

Un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo (Ef 4,5-6)
Ez 37,15-28 Mi morada estará junto a ellos
Sal 67 (66) Oh Dios, que todos los pueblos te den gracias
Ef 4,1-6 Un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo
Jn 14,23-27 Vendremos a él y haremos morada en él

El primer día desarrolla la idea de que todos los cristianos, por pertenecer a Cristo, pertenecemos los unos a los otros y estamos reunidos en una comunión que ya se manifiesta en nuestro reconocimiento común del bautismo. 

Oración
Señor, te damos gracias por tu presencia entre nosotros, que nos fortalece y nos anima en nuestro camino. Haznos conscientes de tu presencia en nosotros y haz que seamos sensibles a lo que tú nos sugieres en todas nuestras acciones. Concédenos sabiduría y humildad para que podamos reconocer tu presencia en nuestros hermanos y hermanas. Señor, haz que seamos verdaderamente uno. Amén. 


DÍA SEGUNDO
Edificar la unidad de los cristianos con Jesús entre nosotros. Ecumenismo diario

También vosotros debéis lavaros los pies unos a otros (Jn 13,14)
Dt 30,15-20 Entonces vivirás y te multiplicarás
Sal 133 (132) Qué felicidad encontrarse entre hermanos
1 Cor 12,12-31 Dios dispuso según su voluntad a cada miembro en el cuerpo
Jn 13,1-15 También vosotros debéis lavaros los pies unos a otros

El segundo día ofrece una meditación sobre la importancia de la humildad en el servicio (el ejemplo que se nos ha dado aquí es el de la invitación hecha a los discípulos de Cristo a lavarse los pies mutuamente) como medio de construir la unidad de la Iglesia. 

Oración
Padre eterno, unidos en el nombre de tu Hijo Jesucristo y en la presencia de tu Espíritu consolador, nos comprometemos a construir la comunidad cristiana con un corazón y un entusiasmo renovados por el fuego de tu amor.
Ayúdanos a vivir un ecumenismo diario con los que nos rodean, a imagen de tu Hijo, que lavó los pies de sus discípulos para hacerles entrar juntos en la nueva vida de su presencia. Amén.



DIA TERCERO
Orar juntos en el nombre de Jesús

El Señor espera el momento para apiadarse de vosotros (Is 30,18)
Is 30,18-26 Él se apiadará de vosotros
Sal 136 (135) Es eterna su misericordia
Act 1,122-14 Reunidos en oración
Mt 18,18-20 Orar en nombre de Jesús


El tercer día se concentra en la importancia de la oración común, sugiriendo que cuando Jesús oraba por la unidad de sus discípulos, puede ser posible que ellos no estaban todavía reunidos en su nombre; la presencia de Jesús entre nosotros nos une a él y nos une a unos y otros. 

Oración
Señor, enséñanos a orar como Jesús ha enseñado a sus discípulos. Que podamos ser uno en la fe, en el amor y en el servicio como ellos mismos no tenían más que un solo corazón. Concédenos celebrar nuestra diferencia, alegrarnos en la diversidad y compartir de todo corazón las riquezas de nuestras respectivas oraciones. Haz que nuestra reunión en nombre de Jesús nos transforme, a fin de que seamos verdaderamente uno y el mundo crea en su presencia fiel. Amén.




DIA CUARTO
Del pasado al futuro: perdón y purificación de la memoria

No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete (Mt 18,22)
Jon 3 Arrepentimiento de Nínive, la gran ciudad
Sal 51 (50) Una invitación a la misericordia
Col 3,12-17 Por encima de todo, revestíos del amor
Jn 8,1-11 Tampoco yo te condeno

El tema del cuarto día es el de la purificación de la memoria y del perdón ofrecido y recibido, elemento esencial del redescubrimiento y de la reafirmación de nuestra unidad en Cristo.

Oración
Dios de reconciliación, ayúdanos a superar las decepciones y la amargura que se han acumulado en nuestros fracasos y los pecados del pasado. Enséñanos tu perdón para que podamos con toda humildad buscar la reconciliación contigo y con nuestro prójimo. Fortalece en nosotros el amor de Cristo, fuente y garantía de la unidad de tu Iglesia. Amén.




DÍA QUINTO
La presencia de Dios entre nosotros: una llamada a la paz


El Señor está con nosotros (Sal 46)
1 Re 19,1-13a En un ligero susurro
Sal 46 (45) El Señor está con nosotros
Act 10, 9-48 Dios no hace acepción de personas
Lc 10,25-37 ¿Y quién es mi prójimo?

El quinto día describe la presencia de Dios como fuente de paz y de estabilidad, de valentía y de fuerza, que nos anima a buscar los medios para realizar la paz. 

Oración
Reunidos en el nombre de Cristo Jesús, te rogamos, Padre: haznos descubrir tu presencia en este mundo y ayúdanos a discernir los caminos sobre los cuales tú nos quieres guiar en nuestra peregrinación ecuménica. A ti todo honor y toda gloria por los siglos de los siglos. Amén.





DÍA SEXTO
Ser misioneros en el nombre de Jesús
Vuestro Padre celestial no quiere que se pierda 
ni uno solo de estos pequeños (Mt 18,14)
Dn 3,19-30 Testimoniar la fe
Sal 146 (145) Alabar a Dios, nuestro Salvador
Act 8,26-40 Felipe anuncia la buena noticia al eunuco etíope
Lc 10,1-12 Jesús envía a sus discípulos

El tema del sexto día nos permite reflexionar sobre el doble movimiento de la misión: reunión y envío. Estas dos acciones tienen cada una como fin realizar la voluntad del Padre, que es la de animar al débil y proclamar que el Reino de Dios está cerca.

 Oración
Dios vivo, despierta en nosotros el deseo de ser un pueblo misionero. Ayúdanos a escuchar tu llamada y concédenos el coraje de dejarnos guiar por tu Espíritu. Que podamos congregar mediante nuestro testimonio común a los más necesitados, para que sean fuertes y en el mundo proclamen la buena noticia de tu reino. Amén.




DÍA SÉPTIMO
Reconocer la presencia de Dios en el otro: 
aceptar al otro en nombre de Jesús

El que acepta en mi nombre a un niño como éste, a mí me acepta (Mt 18,5)
Ex 3,1-17 La zarza ardiente
Sal 34 El Señor salva a los abatidos
Act 9,1-6 Yo soy Jesús, a quien tú persigues
Mt 25,31-46 Jesús está presente en nuestro prójimo

El séptimo día nos invita a acoger al prójimo y al extranjero con todas sus diferencias, a reconocer que la presencia de Cristo en ellos determina nuestro compromiso y el seguimiento de nuestra tarea ecuménica. 

Oración
Padre eterno, concédenos reconocer que tú estás presente entre nosotros de diferentes maneras, para que aumente nuestro deseo de llegar a una auténtica comunión en nuestras propias Iglesias y en la sociedad donde vivimos, y que nuestra oración por la unidad del cuerpo de Cristo, tu Iglesia, llegue a ser siempre más ferviente. En el nombre de Cristo te lo pedimos. Amén.




DÍA OCTAVO
Unidos en la esperanza

Cuando llegue aquél día, comprenderéis que yo estoy en mi Padre; vosotros en mi y yo en vosotros (Jn 14,20)
Ex 40,34-38 En cada etapa del camino, la nube del Señor estaba sobre el tabernáculo
Sal 42 (41) Espera en Dios. Sí, yo lo alabaré
Ap 21,1-6 Dios estará con ellos
Jn 14,15-31 No os dejaré huérfanos

El día octavo se vuelve en la esperanza hacia el fin de nuestra peregrinación que nos conduce a la plenitud de la presencia de Cristo. A lo largo del camino estamos animados a descubrir que los otros cristianos no son más extranjeros, sino compañeros de viaje, y a anticipar juntos el día en que tenderemos las manos los unos a los otros en la presencia de Cristo. 

Oración
Padre eterno, reunidos en nombre de Jesús, concédenos la certeza de que a pesar de todo la muerte no predominará, que nuestras divisiones cesarán, que no nos dejaremos vencer por el desánimo y que, en la esperanza, llegaremos a la plenitud de vida, de amor y de luz que tú has prometido a los que te aman y son fieles a tu palabra. Amén. 


Fuente: http://es.catholic.net/

http://es.catholic.net/ecumenismoydialogointerreligioso/787/2611/articulo.php?id=27045


Pueblo de Reyes, asamblea santa, pueblo sacerdotal



Confeccionado por Franja

2 comentarios:

Pace dijo...

La unidad de los cristianos es un EXCELENTE motivo de oracion. Dios prospere estas plegarias. Mil exitos para todos!

Blog Católico de Javier Olivares, jubilado dijo...

Que Dios te bendiga por apoyar la oración por la unidad de los cristianos. El Octavario por la unión de los cristianos a sido una gran ayuda para muchos que han encontrado el camino de vuelta. Que nosotros nos sintamos siempre unidos, no solo reunidos. Franja